LOS OVNIS SIEMPRE PRESENTES
POR: Dr. Donald T. Moore
Los platillos voladores, los alienígenas, las abducciones
y los mensajes canalizados continúan en este nuevo milenio. En este
supuestamente inteligente era científica, el interés por los OVNIS no parece
menguar. ¿Cómo podemos como cristianos evaluar este fenómeno?
Las encuestas y
los reportajes[1]
Las encuestas confiables revelan que la mitad de los
adultos estadounidenses cree que los OVNIS[2] existen y el 12% reclama haber visto por lo menos uno.
Los estudiosos más confiables de los OVNIS estiman el número de avistamientos
reclamados mundialmente durante las últimas décadas sobrepasan los millones.
Esta fascinación ha provocado el surgimiento de un número
de religiones o, sea, sectas de los OVNIS que incluyen la Sociedad Aetherius,
la Academia de la Ciencia de los Unarios y el grupo famoso de los Raelianos.[3] La primera y la última han reclamado varios miles de
miembros en su auge. La secta del Portal al Cielo (Heaven's Gate) catapultó en
la prensa mundial después del suicidio en masa de 39 de sus miembros en 1997.
Ellos creían que el suicidio los permitiría unirse en un platillo volador que
alegadamente seguía la cometa Hale Bopp.
Las creencias de las sectas OVNI centran en tres ideas:
(1) los platillos voladores son naves físicas, (2) la gente recibe mensajes
canalizados por alienígenas inteligentes vinculados con los platillos voladores
y (3) dichos mensajes son de gran importancia para nosotros. Estos grupos
manifiestan las mismas características del ocultismo y practican varias
costumbres ocultistas.
Aunque para algunos analistas es atrayente menospreciar
el fenómeno como la locura de grupos excéntricos o sectarios, la mayoría de los
reportajes de los OVNIS proviene de la gente típica y común. Y mientras los
estudiosos de los OVNIS estiman que entre los 90 y 95% de todos los informados
son o fenómeno naturales o falsificaciones o naves fabricadas por los seres
humanos, unos 5 a 10% desafían estas clasificaciones.
Las hipótesis
Hay tres hipótesis populares que proponen explicar los
restantes OVNIS (ROVNIS).
La Hipótesis de Mal Identificación (HMI): Esta postura arguya que si el 90 a 95% de los informes
de los OVNIS tienen explicaciones naturales o humanas, entonces tal vez todos
ellos pueden ser clasificados de ese modo. Carl Sagan, el conocido astrónomo
que ha popularizado esta ciencia, propuso el siguiente argumento: "Aunque
no es posible probar que todos los OVNIS son fenómenos naturales mal
comprendidos, no existen razones convincentes para negarlo."
La Hipótesis Extraterestre (HE): Esta postura afirma que los OVNIS son realidades físicas, o sea,
literalmente naves piloteadas por visitantes de otros planetas. Se piensa que
estos alienígenas del espacio representan una civilización muy avanzada en la
tecnología y posiblemente en lo moral y lo espiritual. Ellos estudian a la
humanidad, y en el momento apropiadamente, la van a contactar. Stanton
Friedman, un proponente activo de esta postura, declaró que "la evidencia
es abrumadora que algunos OVNIS son naves alienígenas."
La Hipótesis Interdimensional (HI): Este punto de vista afirma que los OVNIS son fenómenos
reales que pueden exhibir efectos físicos y empíricos, pero cuyos orígenes y
naturalezas no pertenecen a las naves extraterrestres, sino a otra dimensión de
la realidad más allá de nuestras dimensiones del tiempo-espacio. A veces
descritos como la perspectiva paranormal u oculta de los OVNIS, algunos
expertos en esta área, especialmente los cristianos, los han dado una
interpretación demoníaca a esta llamada presencia extradimensional. Otros
analistas y expertos seculares como Jacques Vallée también han señalado una
correspondencia entre el fenómeno de los OVNIS y el mundo oculto o demoníaco.[4]
En base a la misma lógica, la hipótesis explicativa más
adecuada es la que mantiene un equilibrio entre lo complejo y lo simple: es
coherente, corresponde a los hechos, evita suposiciones, puede probarse y por
ende tiene un verdadero poder explicatorio. Cuando se aplica esta lógica a los
OVNIS, es evidente que todas las hipótesis tienen sus dificultades. No
obstante, mientras la vasta mayoría de estos fenómenos tienen explicaciones
naturales (posible hasta un 99%), los ROVNIS consistentemente desafían una
explicación natural. Así que la HMI no explica todos los datos. La HE, que
exige viajes que cubren vastas distancias del espacio interestelar, exhibiendo
comportamiento que viola las leyes físicas y sustentando un sinnúmero de naves,
es inaceptable científica, tecnológica y lógicamente. Además, la HI tiene sus
debilidades (la fiscalización de informes y la dificultad en validar el
fenómeno parecido a lo psíquico), pero parece ofrecer la mayor poder
explicatorio. El fenómeno relacionado a los ROVNIS para una persona objetiva
parece ser real, pero no físico, engañoso en su naturaleza y posiblemente
malévolo en su intención. Además, se puede argumentar que los ROVNIS reflejan
la influencia demoníaca. No obstante, deberíamos tener mucho cuidado en sacar
conclusiones definitivas acerca del fenómeno OVNI.
Nuestras
respuestas como cristianos
Como cristianos podemos compartir varias cosas en las
discusiones sobre los OVNIS. Primero, si se constatara la existencia de
extraterrestres que tienen cuerpos físicos -- cosa altamente improbable -- tal
descubrimiento no descomprobaría la fe cristiana. La Biblia revela a un solo
Dios que ha creado todas las cosas, sin importar el lugar donde residen.
Nuestro Dios soberano no es una deidad restringida al planeta tierra, pues como
Señor trasciende todo el cosmos. Segundo, la mayoría de los ROVNIS son
fenómenos religiosos y las creencias religiosas vinculadas a dichos fenómenos
traen sus consecuencias, como se hizo evidente en el caso de la secta del
Portal del Cielo. Y tercero, la fe cristiana provee contestaciones poderosas
que podemos poner en la práctica a las inquietudes sobre este fenómeno, y sus
respuestas son más convincentes que cualquier mensaje ROVNI podría proveer.