¡AVISO!

 

 
En los próximos días (18-24 de agosto) estará en Puerto Rico un supuesto rabino mesiánico llamado Dan Ben Avraham. Este individuo no es judío, sino que es un ex-ministro bautista que se cambió su nombre (originalmente Daniel Hernández) y propaga una teología aberrante que insta a los cristianos a regresar a las prácticas del judaísmo ya abolidas en el Nuevo Testamento. Esencialmente es una repetición de la vieja herejía de los judaizantes denunciados por los apóstoles, en especial por el apóstol Pablo en Gálatas.
 
Este seudo-rabino fue el traductor de una Biblia alterada llamada El Código Real, que alega ser la versión más pura del Nuevo Testamento, ya que las versiones existentes traducidas del griego son, según él, versiones corruptas. Esta Biblia del Código Real supuestamente es una traducción del original "hebreo" cuando el NT no fue escrito es esta lengua. Pero el mayor peligro de esta traducción es que despoja a Cristo de su deidad e igualdad con Dios. Así lo confirma el Dr. César Vidal, escritor y teólogo en su análisis:
 
"EL CRISTO DEL “CÓDIGO REAL” NO ES EL CRISTO DE LA BIBLIA
El apóstol Juan inicia su Evangelio con una identificación clara acerca del Jesús que se hizo carne y habitó entre nosotros. Era la Palabra (o el Verbo o el Logos) que era Dios (Juan 1, 1). Esa afirmación de la plena deidad de Cristo es sustituida en el Código real por una afirmación delirante sin base en un solo manuscrito del Nuevo Testamento:
“Desde un principio era dabar de Elohim y aquel dabar estaba siempre ante Elohim y el dabar que ya existía era la expresión misma de Elohim”.  Ni siquiera los testigos de Jehová se han atrevido a tanto. Cristo, la Palabra, no sólo no era Dios sino simplemente una expresión de Dios.

Por supuesto, semejante disparate plantea problemas muy serios como, por ejemplo, el hecho de que Tomás llama a Cristo “Mi Señor y mi Dios” (Juan 20, 28). Sin embargo, ahí el Código real ha ido aún más lejos que la Versión de los TJ y “traduce”: “Respondió Tomah: “Mi Adón y mi Juez”.

De nuevo, no existe un solo texto del NT que justifique esa traducción, pero eso al autor del Código real no le importa lo más mínimo conseguido el objetivo de privar a Cristo de su divinidad. Semejante comportamiento se repite – no podemos citar todos los casos – en otros textos.

Por ejemplo, Hebreos 1, 8, donde se llama Dios al Hijo, afirma el Código real: “Pero del Hijo dice: “Tu trono divino...”

Tito 2, 13 donde se nos habla de “nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo”, aparece en el Código real:
“de nuestro gran Di-os y de nuestro libertador, Yeshua el Mashiaj” o 2 Pedro 1, 1 donde se hace una clara referencia a “por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo” es vertido en el Código real como:
“a los que por la justicia de nuestro Di-os a través de nuestro libertador, Yeshua el Mashiaj”.
 
Seguramente, a nadie le sorprenderá a estas alturas saber que Cristo NO es adorado en el Código real sino que “ le rindieron honores reales” (Mateo 28, 17) o, simplemente, le sirven (Hebreos 1, 6)."
 
Es lamentable que iglesias cristianas en Puerto Rico, incluyendo algunas congregaciones de Ponce que conocemos y aún el Ministerio Cristo Viene de Yiye Ávila, sean promotores de una herejía tan flagrante y bochornosa. Alerto por este medio a los ministros y a las iglesias para que adviertan de la estafa de este falso rabino que viene a traer confusión y a introducir elementos judaizantes y heréticos en nuestras iglesias. Los cristianos ya estamos completos en Cristo y no necesitamos volvernos a esclavizas a los pobres y viejos rudimentos de la ley de Moisés.
 
Esta gente pretende hacerle creer a los latinos que somos descendientes de judíos sefardíes, de las 10 tribus perdidas de Israel y necesitamos regresar a las raíces del judaísmo. Que lo que ha creído y practicado la iglesia cristiana por 20 siglos es una desviación del propósito original de Cristo que era formar una iglesia dentro del judaísmo. En otras palabras, el Concilio de Jerusalén de Hechos 15 no vale nada para este individuo. Pasa este correo a otros para que se alerten.
 
Pastor René X. Pereira